LEVIATÁN emerge desde las profundidades más oscuras, donde la luz no alcanza y el tiempo pierde sentido. La apertura es afilada y luminosa, con la frescura salina de la bergamota y la delicadeza etérea de la flor de azahar, acompañadas por el matiz crujiente de la manzana verde y el brillo dorado del helichrysum.
En el corazón, la fragancia se sumerge en un universo más denso y envolvente: las notas marinas y el cascalone recrean la inmensidad del océano profundo, mientras el iris y el jazmín flotan como ecos lejanos, aportando un contraste elegante y casi etéreo.
El fondo es oscuro, intenso y absoluto. El musgo de roble y las algas anclan la composición en lo abisal, mientras el cuero y el almizcle aportan textura, misterio y una estela persistente que envuelve la piel como una presencia antigua.
Notas de salida: bergamota, flor de azahar, manzana verde, helichrysum
Notas de corazón: notas marinas, cascalone, iris, jazmín
Notas de fondo: musgo de roble, algas, cuero, almizcle